la famosa quema de corpiños, donde se liberaban de estas incómodas prendas, símbolo de la opresión femenina.
El feminismo y lo natural van de la mano, porque en esencia, lo femenino está íntimamente ligado con la naturaleza. Nada de siliconas haciendo ver como pelotas ficticias nuestros pechos. Hay que dejarse fluir. ¿Por qué apretujar nuestro cuerpo con aros y push ups, si podemos dejarnos ser libres y naturales?
No hay comentarios:
Publicar un comentario