lunes, 22 de febrero de 2010





Con las manos manchadas
Corre por los pasillos
Manchando la sala de un azul marino
Dice que le da vida
A toda la gente muerta
Toda aquella gente que ya ni siquiera piensa
Con un gatito blanco
Corre por los tajados
Con unas campanitas que ahuyenta los espíritus
Fuera de su casa, va asía el cementerio
Roba cadáveres para usar de lámparas
En la locura se sumerge queriendo permanecer
Piensa en colores, aunque sean encerrados
Leve el frío hierro de las rejas del lugar
Saben a oxidó y a un suave cristal

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